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El Complot de Cosme Damián Antil

Cosme Damián Antil nació en Castro en torno a 1801, siendo hijo de Pedro José Antil y de Tomasa Piutin, ambos pertenecientes al estamento  indígena huilliche durante la época colonial hispánica de Chiloé.

Durante su infancia fue educado por el cacique Bernardo Guenchun para heredar su cacicado. Sin embargo, esta posición desaparece legalmente luego de la disolución de las instituciones estamentales, así como de la distinción indígena-español en 1826. Luego de ello desarrolla distintas actividades económicas, y el 18 de agosto de 1846 contrae matrimonio en Tenaún con María Candelaria González, hija de una familia hispano-mestiza la zona [8]. En años posteriores, además, es reconocido como juez de distrito y elector calificado en la ciudad de Castro [1].

Pese a su perfil de indígena institucional, en 1856 es detenido por las autoridades chilotas por el delito de conspiración, debido a su participación en actividades de organización de indígenas en la subdelegación de Payos (actual Queilen). En este marco, se señala que sólo se dirige a “brujos” y que sugiere contar con el apoyo del ex-coronel realista Santiago Barrientos. En 1862 se le vuelve a procesar, debido a actividades de hechicería con otros individuos pertenecientes a la “recta provincia”. [8]

Antil tiene su episodio de mayor notoriedad en septiembre de 1864, cuando es acusado de traición a la patria, debido a una supuesta conspiración en favor de España en el contexto del conflicto hispano-sudamericana en curso. El Mercurio de Valparaíso, en su editorial del 14 de septiembre de 1864, señala que Antil organizó una conspiración en favor de “sublevarse en favor de la España y devolverle, como él decía en sus cartas, lo que antes había sido de ella”. Además de sus intenciones monárquicas, también se señala que “a la pasada de la Covadonga [por entonces, buque español] por este puerto [Ancud] presentó a su comandante un acta formada por muchos de los indígenas que él pensaba sublevar en favor del pabellón español” [1].

Es difícil saber con precisión el nivel de influencia real de Antil durante este periodo, pero lo cierto es que por esos años La Mayoría era una estructurada y hermética organización huilliche con influencia por todo el archipiélago [5], por lo que su capacidad para conspirar contra el Estado podía ser una amenaza real en presencia de fuerzas militares enemigas. En cualquier caso, la autoridad militar de Chiloé desestimó la importancia de Antil durante este entramado, condenándolo al encierro en un manicomio en noviembre de 1864 por la poca seriedad de sus acciones. En ese sentido, se le comparó con el intento de Orelie Antoine de Tounens por hacer de la Araucanía un Reino. [7]

Del rol de Antil como “brujo” se conserva además una enigmática carta del 23 de noviembre de 1866 de un tal Felipe Santiago Hebitureo, también miembro de La Mayoría, quien comenta a Antil sobre la difícil comunicación epistolar entre las comunidades, y el control que sobre ellas tienen los “malditos mestizos”. También se hace mención a la obligación de colaborar con los chilenos (”estamos siempre obligados a darles algo algún día hasta regreso firme la España en Chiloé”), y se emiten diversos comentarios sobre la Reina de España (”la Exma. señora Reina vecina de la capital de España, nos alegramos bastante en donde más acordado por su sagrada voluntad y le rogamos a Dios y a la Madre Santísima que ella se halle disfrutando de su sagrada corona, que goce muchos años”), y el coronel Barrientos, entre otras frases incomprensibles por su fragmentación gramatical [2]. Para esta fecha la guerra con España ya había finalizado, pero como excursiones de años posteriores comprobarían, las esperanzas de algunos chilotes por el retorno de las fragatas se extenderían por varios años [6].

Aunque el episodio hoy es poco conocido, en su época fue dado ampliamente a conocer, e incluso medios extranjeros llamaron la atención sobre él como una grave amenaza para la paz entre las potencias europeas y sus antiguas dependencias americanas, donde aún sobrevivían simpatías coloniales [4]. En lo concreto, la militarización chilena del archipiélago impidió cualquier ayuda organizada de los chilotes a España, aunque en lugares periféricos (Huite e Isla Tabón), se dio una curiosa interacción que sería recordada tanto en la tradición oral de esos lugares [6], como en las memorias escritas de los marinos españoles [3].

Antil finalmente fallece en el departamento de Castro en 1881 a la edad de “80 años”, poco tiempo después de iniciado el juicio a la Recta Provincia.

Imagen de portada: Goleta “Covadonga” de la Armada Española (Wiki Commons)

Bibliografía

  1. El Mercurio, Valparaíso, “Causa célebre”. 15 de septiembre de 1864. Disponible en línea en el blog “Monos con Navaja”.
  2. El proceso a los brujos de Chiloé. Disponible en Memoria Chilena.
  3. Guarda, Gabriel (1976). Fidelismo en Chiloé
  4. Lyttelton Times, Volume XXIII, Issue 1352, 28 January 1865, Page 5. Disponible en línea.
  5. Flores, G. R. (2002). Reyes sobre la Tierra: brujería y chamanismo en una cultura insular: Chiloé entre los siglos XVIII y XX. Editorial Biblioteca Americana. Disponible en línea.
  6. Gormáz, F. V. (1871). Esploracion de la costa de Llanquihue i archipiélago de Chiloé, practicada por órden del supremo gobierno. Imprenta nacional.
  7. Catepillán, Tomás (2019). «La República de la Raza. Política indígena y brujería en el Chile del siglo XIX». Trashumante. Revista Americana de Historia Social 13: 84-107.
  8. Paredes Navarro, Pablo (2021). «Chiloé en la Guerra hispano-sudamericana: memoria hispánica y nacionalidad en el sur de Chile, 1864-1866». Temas Americanistas 46: 279-294.

Fidelismo español en las islas

Chiloé y sus tierras aledañas fueron el último bastión español en el país, manteniendo su vínculo con la corona hasta 1826. No obstante, la nostalgia monárquica perduraría hasta bien avanzado el siglo XIX en varias comunidades, en la corriente de opinión que ha recibido el nombre de fidelismo.

Por los lugares mencionados, es probable que las narraciones de Francisco Vidal Gormaz (1871) y Eduardo Iriondo (1867) se refieran a los mismos hechos acontecidos en la Isla Tabon después del Combate de Abtao del 7 de febrero de 1866. El relato de José Emilio Pardo de Figueroa corresponde al 2 de marzo del mismo año en el lugar denominado como Puerto Oscuro (Huite), comuna de Quemchi, Chiloé.

Extracto de “Chiloé” por Charles Darwin, 1834:

“El distrito de Cucao es el único punto habitado de toda la costa occidental de Chiloe. Contiene unas 30 a 40 familias indias, esparcidas sobre cuatro o cinco millas de la costa. Estas familias se encuentran totalmente separadas del resto de la isla, y por eso efectúan poquísimo comercio; venden, no obstante, algo de aceite de foca. Esos indios se hacen sus propios vestidos y van bastante bien ataviados; disponen de alimentos en abundancia y sin embargo no parecen hallarse satisfechos; son tan humildes como es posible serlo. Sus sentimientos provienen, a mi parecer, de la dureza y brutalidad de las autoridades locales. Nuestros acompañantes, muy corteses con nosotros, tratan a los indios como esclavos más bien que como a hombres libres. Les ordenan que nos trajeran provisiones y nos entregaran sus caballos, sin dignarse decirles lo que les pagarían, ni siquiera si se les pagaría algo. Nosotros, que permanecimos tan solo con esas pobres gentes una mañana, pronto nos hicimos amigos dándoles cigarros y mate. Se repartieron en partes iguales un terroncito de azúcar y todos gustaron de el con la mayor delicadeza. Después los indios nos expusieron numerosos motivos de queja, acabando siempre por decir ’nos tratan así porque somos pobres indios ignorantes; pero eso no ocurría cuando teníamos rey.’” (p.45)

Extracto de “Esploracion de la costa de Llanquihue i archipiélago de Chiloé” por Francisco Vidal Gormaz, 1871:

“Los indios de la isla Puluqui (indios tan solo por su tipo característico i su ignorancia, pues todos hablan el español ignorando el huilliche, su antiguo idioma) tienen aun mui arraigadas sus simpatías por el monarca español, i “esperan por horas”, segun su propia espresion, que el reí de España venga a visitarlos i a hacerlos cambiar de bandera; pues así, dicen, se lo ofrecieron los de las fragatas, cuando estuvieron en Tabon.

Largas conversaciones que hemos tenido con algunos de ellos, sobre todo en Llaicha, con un indio vecino de la isla Tabón que se espresaba con increíble entusiasmo i una fe ciega sobre la próxima venida del monarca, nos han convencido de la ridícula esperanza de esos desgraciados seres, no menos que de las causas de que provienen sus simpatías por el réjimen monárquico.“ (p.31)

Extracto de “Historia de la Guerra de España en el Pacífico” por Pedro de Novo y Colson, 1882:

Del Diario de la Campaña de Pardo de Figueroa -2 de marzo de 1866 (Chiloé). A las tres de la madrugada llegó el bote de ronda conduciendo a un anciano chilote (natural de Chiloé), el cual dijo que por su amor al Rey de España y su cariño a los españoles, se exponía a perder la vida para anunciarnos que no bajásemos a tierra, pues nos esperaban 200 chilenos armados y escondidos entre los árboles, que tirarían sobre nosotros si poníamos un pie en la playa. Su aviso fue cierto y nos aprovechó. – Era este buen chilote un hombre de más de 60 años que se acordaba de los buenos tiempos del Rey y suspiraba porque volvieran. – Sabía leer y escribir, enseñado por sacerdotes españoles. Dijímosle que en España había reina, y que el rey de quien él hablaba se murió. Le enseñamos una fotografía de S.M. y al verla dijo “Dios bendiga a la niña, que ya debe tener hijos a quienes Dios bendiga”. – Yo creo que pocas bendiciones habrá recibido la reina tan sencillas y tan de corazón como la del chilote Mateo Lectuma, que así se llamaba. -Lo mismo que piensa este, piensan todos los naturales de Chiloé.“ (p. 392)

Extracto de “Impresiones del viaje de circunnavegación en la fragata blindada Numancia” por Eduardo Iriondo, 1867:

“Las fragatas volvieron entonces a la isla de Tabon y fondearon en una de sus ensenadas , desde donde se descubrían al Norte el fuerte abandonado y la población de Calbuco. Con el objeto de adquirir noticias y algunas reses se mandaron a tierra dos botes armados, que fueron muy bien recibidos por los chilotes ; quienes advirtieron lo primero el peligro que la Blanca corría en el sitio donde estaba fondeada, que a la bajamar se quedaría en seco ; y así en efecto se notó desde abordo, y la fragata tuvo que enmendarse dos veces seguidas. Se calculó que la diferencia de mareas pasaba de 30 pies.

Una embarcación del país comunicó también por la noche con la fragata de la insignia , y de todo lo que los insulares digeron, se vino en consecuencia que el enemigo había sufrido mucho en Abtao, y que en la actualidad se hallaba en el estero de Huito , al Norte de Calbuco , cuya entrada había defendido con un fuerte y obstruido con el casco de la corbeta América, muy mal parada de resultas de aquel combate; advirtiendo además que no había agua bastante para la Numancia.” (p.182)

Extracto de “El Retrato del Rey” por Abraham de Silva y Molina, 1894:

“—Como usted sabe, señor, mi padre fué sargento del Ejército Real de Chiloé y, después de la batalla de Bellavista, antes que pasarse á los republicanos prefirió arar la tierra y sembrar papas. El pobre viejo trabajaba todo el día. Nosotros éramos muy pequeños aún y en nada podíamos ayudarle.

Después que volvíamos de la escuela, al cerrar la noche, nos poníamos que á jugar en un rincón de la cuadra, mientras mi padre descansaba sentado al lado del brasero. Mi madre trabajaba en su costura y afuera llovía que era una maravilla. El agua azotaba las ventanas y la casa toda se estremecía al furor del temporal.

Entonces mi padre nos decía:

— «Muchachos: voy á mostrarles el retrato del Rey.»

Inmediatamente dejábamos nuestros juegos y corríamos al lado de mi padre, que con un aspecto solemne se levantaba de su silla, abría una grande y antigua caja de madera en que guardaba sus mejores cosas y sacaba una cajita que parecía haber sido el estuche de alguna alhajilla.

Ahí estaba el retrato del Rey.

El famoso retrato no era otro que una moneda de plata de un real, acuñada en el siglo pasado y con la efigie del Rey Don Carlos III.” (p.4-5)

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Imagen de portada: Bandera Coronela del Batallón de Veteranos de Castro, Chiloé 1812-1826 (Fuente)

Referencias:

Recetas alemanas de Puerto Montt

La ciudad de Puerto Montt ha proyectado tradicionalmente su origen al 12 de febrero de 1853, momento en que Vicente Pérez Rosales la da por fundada para comenzar el proceso de colonización alemana del Territorio de Llanquihue.

Si bien hoy es ampliamente reconocido que hay una historia “chilota” anterior, fundada en los astilleros de Cayenel y Melipulli, resulta innegable que los colonos alemanes tuvieron una influencia cultural decisiva durante el primer siglo de existencia de la ciudad. En este contexto, su influjo en la gastronomía local es posiblemente uno de los elementos más reconocidos.

En las últimas décadas la ciudad ha perdido mucho de su patrimonio, y ciertamente no ofrece la imagen tradicional que aún se puede observar en las ciudades del Lago Llanquihue. Sin embargo, en restaurantes como el Club Alemán (Deutscher Verein), Kaffee Haus, y el Tablón del Ancla, así como el Café Rhenania y Repostería Lucie Hollstein, aún es posible degustar parte de esta tradición.

En este tema, el año 2010 se publicó el libro “las cocinas del Lago Llanquihue“, en el marco de un proyecto Fondart (autores: A. Moscoso, B. Ballester, C. Carstens, A. Gentschev), a lo que sumó la publicación de una serie de calendarios-recetarios durante el año 2012, por iniciativa de Erika Klein.

Uno de los primeros ejercicios recopilatorios que he logrado identificar en este tema es un libro de divulgación local llamado “Ricas recetas alemanas de Puerto Montt“, que habría sido elaborado por el “Frauenverein de Puerto Montt”, posiblemente vinculado al Club Alemán. Se trata de un libro auto-editado de 140 páginas, donde se presenta una larga recopilación de recetas de galletas, tortas, postres, queques, mermeladas y confites, así como cremas para rellenos. Cada receta tiene una autora asociada, aunque el libro en sí sólo se presenta como un trabajo del Frauenverein, con apoyo de Cristina Könekamp para su edición. De acuerdo a una historia familiar, este libro lo vendían las mismas autoras, y uno de los lugares donde se podía adquirir (a inicios de la década de 1990) era la Ferretería El Ancla, hoy Tablón del Ancla.

Hasta donde entiendo, este libro no se ha vuelto a editar desde entonces, y su divulgación en el mercado de segunda mano parece muy escasa. Siendo así, en el siguiente link se puede descargar una versión digitalizada de esta obra, que registra parte importante del acervo gastronómico chileno-alemán del sur de Chile

Descargar

 

Melipulli patrimonial: Mapa de la historia puertomontina

La pérdida patrimonial de Puerto Montt es algo reconocido por todos quienes han podido ver antiguas imagenes de esta ciudad. Los incendios, el clima, los cambios urbanos, y en fin, la predación inmobiliaria, han hecho que esta ciudad ofrezca hoy en día un panorama más bien pobre en términos de patrimonio urbano. Frente a ello, en los últimos años se han levantado diversas iniciativas para recordar las construcciones que alguna vez hubo, y por qué no, defender lo poco que va quedando. Entre estas iniciativas se pueden destacar

  • Puerto Montt con Historia: Proyecto de divulgación fotográfica y de contenidos iniciado el año 2015 vía facebook por Pablo Arriagada. Con sus más de 50.000 seguidores, es a febrero de 2021 la iniciativa con mayor alcance vía redes sociales.
  • El Pasado de Puerto Montt: Iniciativa de divulgación vía redes sociales por Juan Carlos Velásquez. Cuenta con alrededor de 7.000 seguidores en instagram y otros 3.000 en facebook.
  • Mi Puerto Montt: Espacio de divulgación desarrollado por Jonathan Cuevas. Cuenta con alrededor de 6.700 seguidores en instagram.
  • Melipulli Historia: Blog del historiador local Rudy Carrasco, quien ha realizado un importante trabajo de investigación de la historia local, por ejemplo a través de su obra “Melipulli: Astillero principal del Reloncaví 1750-1850”.
  • Puerto Montt (1859 – 1969): Visualizador de mapas históricos de Puerto Montt desarrollado por la Biblioteca Nacional Digital.
  • Archivo Fotográfico Alejandro Torres: Se trata de un archivo particular, y que corresponde al que posiblemente sea la mayor colección fotográfica de Puerto Montt. De este archivo provienen muchas de las imágenes que hoy circulan por internet.

Junto a estos espacios, existen también diversas organizaciones locales, tales como el Museo Histórico Juan Pablo II, la ONG Raíces de Melipulli, el centro cultural Casa Pauly y el Centro de Estudios del Patrimonio Histórico de la Provincia de Llanquihue, entre otros, que contribuyen con diversas acciones para la protección y divulgación del patrimonio local.

Muchas de estas valiosas iniciativas, sin embargo, cuentan con el inconveniente de basarse en actualizaciones periódicas vía blogs y redes sociales, siendo relativamente complejo lograr dar con sus contenidos tiempo después. Asimismo, la localización de las construcciones no siempre resulta evidente, especialmente para quienes no se encuentran familiarizados con el paisaje urbano puertomontino. En el caso de la iniciativa de la BND, por otro lado, la orientación es más bien cartográfica.

Como una herramienta complementaria a estos esfuerzos, desde ElAlmud se construyó el visualizador “Melipulli patrimonial“, que mediante la plataforma Google Maps, permite acceder a un mapa del Puerto Mont con una capa de cerca de 50 antiguas construcciones. En cada punto se encontrarán fotografías y reseñas de estas edificaciones, junto a las fuentes respectivas de los contenidos expuestos. Así, se espera contribuir a divulgar y facilitar la localización de estas construcciones de valor patrimonial, que alguna vez le dieron a Puerto Montt un rostro muy distinto al que desafortunamente hoy expone al visitante.

Punto asociado a la Estación de Ferrocarriles

Los recursos gráficos utilizados para este espacio provienen principalmente de catálogos públicos, tales como:

También existen referencias a otros recursos (tales como blogs, publicaciones o sitios web de servicios públicos), los cuales se explicitan en cada caso. Si algún visitante considera que no es así, favor comunicarlo a través de la sección de Contacto para resolverlo a la brevedad.

Como toda iniciativa de estas características, se trata de un espacio en permanente construcción, expansión y rectificación.

Acceder a Melipulli patrimonial

Milcaos y tortillas: recetas de papa del sur de Chile

Hasta inicios del siglo XX, Chiloé era tierra poco amable para el cultivo del trigo. La producción se basaba principalmente en la variedad de trigo amarillo o caldeal, dándose principalmente en torno a la costa del mar interior e islas como Quinchao y Lemuy, mientras que el trigo blanco recién comenzó una producción con volúmenes relevantes a partir de la década de 1910.

La situación era aún más dura en tiempos coloniales. El gobernador Carlos de Beranger declara en 1783 una producción de 17.557 fanegas de trigo, pero su procesamiento para obtener harina resultaba bastante particular: los granos se cosechaban mayoritariamente verdes y se terminaban de secar al calor del fogón (según González de Agüeros). Este proceso terminaba con su molienda en los célebres molinos de agua del archipiélago, lo que finalmente producía una harina más bien rústica.

En estas condiciones, la papa nativa del archipiélago se convirtió en la verdadera fuente de carbohidratos de la población, siendo utilizada como complemento, e incluso sustituto de la harina de trigo. Así, mientras el pan de harina de trigo resultaba un bien escaso que se guardaba para ocasiones importantes, para el día a día estaba la papa.

Las recetas que se presentan a continuación son un sencillo compilado entre fuentes de internet y recetas de familia. Las proporciones pueden no ser del todo precisas, pero en la medida que se practica se da con las adecuadas según los ingredientes utilizados. En tiempos de pandemia por Covid-19, pueden ser de utilidad (o entretención) para recuperar viejos conocimientos del sur de Chile.

Milcao tradicional

Es posiblemente el “pan de papa” más popular del sur de Chile, siendo frecuente su venta en puestos callejeros desde Osorno hasta Magallanes. Dada su ausencia de harina de trigo, es posiblemente de las preparaciones más antiguas de la zona cultural de Chiloé.

Ingredientes:

  • 1 kg de papa
  • 1 cucharada de manteca
  • 1 cucharada de sal
  • Chicharrones de cerdo

Preparación:

Las papas se separan en dos porciones.
La primera poción, un poco mayor, se ralla y luego se le extrae el agua con un paño, hasta lograr una masa compacta de papa rallada. De forma “moderna”, también resultan muy útiles para esta tarea las máquinas exprimidoras de prensado en frío, populares para la elaboración de jugos.
La segunda porción se pone a hervir con una cucharada de sal hasta que las papas lleguen a su cocción. Luego se muelen para convertirlas en puré y se les agrega la manteca.
Luego de que las dos porciones de papas estén preparadas, se procede a mezclarlas y a agregarles los chicharrones, y se amasa hasta formar una masa homogénea a la que luego se da forma de tortillas.
Estas tortillas resultantes se pueden cocinar fritas, al horno o en curanto.

El “jugo” resultante de la ralladura de papa se puede dejar decantar para guardar el chuño. Este primer chuño resultante es de color oscuro, pero en la medida que se le cambia el agua, se “lava” y adquiere su color blanco característico. Este chuño se puede utilizar, posteriormente, para preparar milcaos de chuños, o bien mazamorra de frutas.

Como referencia, en la fotografía de esta nota los milcaos son los dos de arriba

Fuente: Wikibooks

 

Milcao de chuño

Esta variedad de milcao aprovecha el chuño de la papa, que se produce luego de la ralladura de la papa para hacer milcaos en su variedad tradicional. Su preparación es frita y su consistencia más blanda.
Ingredientes:

  • 1 kg de papa
  • 1/4 de kg de chuño
  • 1 cucharada de manteca
  • 1 cucharada de sal
  • 1 huevo

Preparación:
Las papas se cortan en trozos y se ponen a cocer con una cucharada de sal. Una vez que están cocidas, se muelen y se prepara un puré, al que se la agrega posteriormente la manteca, el chuño y, de forma opcional, un huevo.

La mezcla resultante se amasa hasta que tome consistencia, para luego formar pequeñas tortillas, usualmente redondas y delgadas, que se frien en manteca o aceite.
 
Fuente: relato familiar

 

Milcao alemán

Esta receta de es muy similar a lo que en alemán recibe el nombre kartoffelpuffer (panqueque de papa). Es posible que el nombre de milcao alemán haya sido la denominación dada por los chilotes para referirse a esta preparación alemana, muy similar a los milcaos, en el contexto de la colonización alemana del sur de Chile a partir de 1850. En ese sentido, habrían sido vistos como los milcaos de los alemanes.

Ingredientes:

  • 5 papas grandes
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de harina
  • 1 cucharada de sal (o menos)

Preparación:
Las papas se rallan y posteriormente se exprimen, pero no se estruja completamente como en el milcao normal. A esta mezcla de papa rallada ligeramente húmeda se le agregan los huevos y la harina, revolviendo todo hasta hacer una mezcla homogenea. A diferencia de otras preparaciones, aquí no es posible preparar una tortilla, sino que se van friendo cucharones de mezcla, de forma similar a otros panqueques salados, siendo la fritura en manteca (o aceite) lo que les da consistencia.

Como referencia, en la fotografía de esta nota los milcaos alemanes son los dos del medio.


Fuente: relato familiar

 

Tortilla de papa

Ingredientes:

  • 1/2 kg de papa
  • 1/2 kg de harina
  • 1 cucharada de sal
  • 1 cucharada de manteca
  • Chicharrones de cerdo (opcionales)

Preparación:
Se ponen las papas en una olla con la sal, y se hierven hasta su cocción.
Las papas se muelen hasta hacer un puré.
El puré es mezclado con la manteca y la harina hasta crear una masa consistente que no se pegue a los dedos. Luego, en medio de esta masa, se puede agregar, de forma opcional, chicharrones de cerdo.
Con la masa obtenida se forman pequeños panes que luego se cuecen al horno a fuego lento.

Esta misma masa, hervida o cocida al vapor del curanto, recibe una consistencia y sabor distinto, recibiendo el nombre de chapaleles. Bajo esta modalidad no suelen llevar chicharrones.

Como referencia, en la fotografía de esta nota las tortillas de papa son las dos de abajo.

Fuente: Wikibooks

 

Deche

Ingredientes:

  • Papas
  • Granos de trigo

Preparación:
Las papas se rellan y se exprimen, para luego formar bolas de papa rallada seca de alrededor de 200 gramos.
Las bolas se cuelgan sobre una fuente de calor permanente (como los viejos fogones) hasta que se encuentren totalmente deshidratados luego de un tiempo.
Una vez secas y ahumadas, a las bolas se les quita la costra de humo y el producto resultante se muele.
Finalmente los trozos obtenidos se mezclan con granos de trigo y son procesados mediante el uso de un molino, de forma de producir una forma de harina que mezcla trigo y papa seca.

Esta es una vieja receta utilizada para hacer rendir la harina de trigo en tiempos de escasez. El motivo de su desaparición es la caída en desuso de los fogones y de los molinos hidráulicos. Si bien ambos aún existen, lo hacen de forma más bien testimonial y con fines simbólicos o turísticos.

Fuente: Wikipedia

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